lunes, 24 de abril de 2017

El libro de los Baltimore, de Jöel Dicker

Hola! Hoy os traigo El libro de los Baltimore, de Joel Dicker. En teoría se supone que es una especie de continuación o precuela (según como se mire) de La verdad sobre el caso Harry Quebert, un libro que me gustó mucho y del que os hablé aquí.
 
Pero en realidad ambos libros no tienen nada que ver, lo único que tienen en común es que su protagonista es un escritor llamado Marcus Goldman.
 
Nos cuenta la historia de la infancia de Marcus, una infancia invadida por la presencia de los "Goldman de Baltimore", formada por sus exitosos y ricos tíos Saúl y Anita, su inteligente primo Hillel y su primo postizo Woody, un chico fortachón y noble a quien rescataron del mal camino.
 
Marcus les envidia por su posición, por su manera de ser, enrrollados y con unas vidas infinitamente más interesante que la de sus padres, los segundones Goldman de Montclair.
 
El libro va alternando el presente, donde toda la familia está hecha trizas, y el pasado, donde todo es felicidad y planes divertidos. ¿Qué pasó entre medias? Eso nos va desgranando el libro yendo de atrás hacia delante hasta desencadenar en el Drama, el hecho que destruyó a la familia que parecía indestructible.
 
He escuchado opiniones donde decían que este libro les había gustado mucho más que la verdad sobre el caso Harry Quebert, que los personajes son más profundos y están mejor construidos. Vale, en eso estoy de acuerdo. La historia es buena, no me parece que el desenlace sea apoteósico pero está bien, es entretenida, los personajes enganchan y el cierre es correcto. Pero hay algo que hizo que no me gustase y es que se supone que este Marcus Goldman es el mismo Marcus Goldman de La verdad sobre el caso Harry Quebert. Pero por más que busqué en todo el libro no hay ni una sola alusión al primer libro, ningún detalle que dijeses, ah, sí, esto se mencionó en "La verdad..." Absolutamente nada. Se supone que en una historia sobre la infancia de Marcus y no se hace ni una sola alusión al personaje que se creó cuando era un chaval en el instituto "Marcus, el Formidable". Tampoco se menciona por qué escogió la universidad a la que fue (algo que sí se explicaba en el primer libro). La madre de Marcus en el primer libro era un personaje cómico y bastante tonta, la pobre. Aquí es una señora normal y corriente, sin comicidad alguna. Y por encima de todo: En ningún momento se menciona a Harry Quebert!! Que fue su mentor, la persona que le inició en la literatura, en el boxeo... incluso en el running! Y en todo el libro ni una sola palabra sobre él?? No lo entiendo, sólo me lo explico pensando que se trata de un Marcus Goldman escritor alternativo, que no tiene nada que ver con el anterior. La verdad, no le encuentro ningún sentido a utilizar un personaje de un libro y luego no aludir a la historia contada en dicho libro en ningún momento.
 
A pesar de todo, lo recomiendo, no llega al nivel del primer libro que tiene una intriga y unos giros argumentales muy buenos, pero también está bien. No pasará al Olimpo de mis libros favoritos pero me gustó.
 
¿Los habéis leído? ¿Cuál os gustó más? ¿Estáis de acuerdo en que son dos Marcus diferentes?



sábado, 11 de marzo de 2017

El amante japonés, de Isabel Allende

Hola! Hoy os traigo este libro de una de mis escritoras favoritas pero que, en mi opinión, está en horas bajas. Nada tienen que ver sus últimos libros con los primeros en cuanto a frescura, personajes y originalidad. También puede ser verdad que le pongo el listón demasiado alto. Si este libro fuese de otro autor a lo mejor no me ponía tan crítica, pero es que sus primeras obras para mí son mágicas y en cambio las últimas, del montón.
 

A lo que vamos. El amante japonés nos cuenta la historia de Alma Velasco, una anciana dama adinerada, recluida voluntariamente en una residencia de ancianos de San Francisco llena de gente bastante peculiar: hippies, músicos, amantes de la meditación y el reiki... Alma se encariña con Irina, una joven moldava que trabaja en la residencia y que también guarda un oscuro pasado. Alma le pide ayuda para ordenar sus asuntos. Otro que se encariña de Irina es Seth, el nieto de Alma, que empieza a frecuentar la residencia día sí y día también para verla con la excusa de redactar unas memorias de su abuela, que tiene una vida digna de ser contada. Irina se entusiasma con la idea, ya que Alma es una persona muy reservada y además guarda muchos secretos: cada cierto tiempo se va por varios días de la residencia y vuelve de un humor estupendo. ¿A dónde va? ¿Se encuentra con alguien? ¿De quién es la foto del joven japonés que guarda celosamente? ¿Es con él con quien tienen lugar los encuentros clandestinos?
 
Irina y Seth empiezan a investigar la vida de Alma y nosotros con ellos. La historia nos lleva desde la II Guerra Mundial donde una pequeña judía, Alma, es enviada por sus padres a Estados Unidos para que viva con sus tíos y así alejarla del peligro. Nos cuenta la vida de Alma a primeros de siglo: Cómo conoce a Ichimei, el hijo del jardinero de sus tíos, un niño con una sensibilidad extraordinaria con quien desde el principio tiene una conexión especial. Vamos yendo del pasado al presente a lo largo de todo el libro y desgranando una historia de amor forjada durante décadas. De paso la autora nos va contando cómo era para una familia inmigrante japonesa la vida en los Estados Unidos de principios de siglo, algo bastante desconocido, al menos para mí. No tenía ni idea de que había habido campos de concentración para los japoneses dentro de Estados Unidos, aunque nada comparable a los campos de concentración nazis, desde luego.
 
Aunque diga que es una historia de amor, el libro habla de mucho más que eso, nos habla de historia reciente, de las diferencias que marcan las clases sociales, de las distintas maneras de enfocar el envejecer, del secreto de Irina, algo de plena actualidad y que no os cuento, y de muchas otras cosas más.
 
El final es un poco flojo, la historia de Irina no me parece muy creíble y hay alguna parte que se me hizo un poco pesada, pero en general he de decir que me gustó. A Isabel Allende hay que reconocerle que se documenta muy bien de lo que quiere contar, que siempre intenta innovar y buscar distintos caminos para no contar siempre la misma historia y la verdad es que tiene mucho mérito. Es un libro impecable, interesante y bien escrito pero le falta algo, llamadle magia, chispa o lo que sea, pero no lo tiene. Si queréis empezar con la autora os recomiendo (por este orden): La Casa de los Espíritus,  Eva Luna, Cuentos de Eva Luna (es un libro de relatos) y El Plan Infinito.
 
Hasta pronto!

domingo, 22 de enero de 2017

La la land

Hoy inauguro el 2017 con una película que os va a encantar: La la land (La ciudad de las estrellas)


Se trata de una historia que de entrada no parece muy original: En Los Ángeles (la ciudad de las estrellas), chico conoce chica: él es un pianista amante del jazz que sueña con tener su propio bar donde se toque el jazz más puro. Ella una camarera aspirante a actriz harta de acudir a castings sin éxito. La parte del enamoramiento, cómo recrea esos primeros momentos cuando lo único que te importa es estar con la otra persona y cualquier cosa que hacéis parece excepcional, me pareció simplemente genial.

Lo que la distingue de las demás películas de este estilo son dos cosas: Una, que no es nada ñoña ni empalagosa. Los personajes son entrañables pero reales y muy divertidos. Dos y principal diferencia: es un musical, pero un musical donde los números musicales contribuyen a desarrollar la historia, donde un baile te cuenta más que mil diálogos y un solo de piano más que el discurso más sentido . Unas actuaciones con alegorías y mensajes que te llegan y te convencen de que los sueños se pueden hacer realidad... al menos algunos.

El final de la historia me sorprendió y me pareció la manera perfecta de cerrar la historia. Y hasta ahí puedo leer. Cuanto menos sepáis más os va a gustar. Soñadores, románticos y amantes de la música: esta es vuestra película. A disfrutar!  Y a ver cuántos días (o semanas) tenéis la siguiente melodía metida en la cabeza....