lunes, 22 de marzo de 2021

Aquitania, de Eva García Saenz de Urturi

 Hola! Hoy os traigo esta novela, ganadora del Premio Planeta 2020. Dicen que el Premio Planeta no es el mejor del año, que es mejor quedarse con los finalistas... Bueno,  pues yo este año rompo una lanza por el jurado del Premio Planeta. Han apostado por una novela histórica, con un enfoque moderno y muy fácil de leer? ¿ Es una obra maestra? En mi opinión no pero sí es una obra muy disfrutable.

Aquitania nos cuenta los primeros años de la vida de Eleanor, Duquesa de Aquitania y reina consorte de Francia. 

El libro comienza con el asesinato del padre de Eleanor en circunstancias extrañas. Se sospecha de un envenenamiento y su hija decide averiguar qué pasó infiltrados en la corte de París.  ¿Cómo lo hace? Pues casándose con el Rey.

Allí se suceden las traiciones, asesinatos y conspiraciones al más puro estilo Juego de Tronos. Hay alguna escena memorable y muy cinematográfica. No me extrañaría que acabasen guionizando la historia y que termine en el cine o en Netflix. 

La historia se narra desde el punto de vista de 3 personajes: Eleanor, su marido el Rey Luis y otro personaje, "El Niño", que no sabremos quién es hasta el final. 

El principio de la novela me pareció buenísimo y con un ritmo trepidante. Luego va perdiendo un poco de fuelle y el final me pareció un poco apresurado y pasando de puntillas por pasajes que podían haber sido mucho más interesantes como su estancia en Las Cruzadas.

Hay que tener en cuenta que esta es una novela histórica pero novela al fin y al cabo. Mucho de lo que ocurre es invención de la autora e incluso ha modificado fechas, protagonistas y lugares de varios sucesos para que encajase en su versión de la historia. 

Resumiendo, me gustó mucho y la recomiendo para que paséis un buen rato. La vida de Eleanor, la cual seguí investigando después de leer el libro, da para una trilogía o incluso pentalogía! Menuda era! Todo un personaje con una biografía apasionante. No leáis nada sobre ella hasta acabar el libro para no hacer spoilers. Pero teniendo en cuenta que este libro sólo refleja sus primeros años como Reina de Francia, no me extrañaría que la autora se animase más adelante a continuar su historia. 

Hablando de la autora, al final nos relata todo el laborioso proceso de documentación e investigación que llevó a cabo para la novela y es bastante emocionante cómo nos cuenta cuando por fin la terminó en pleno confinamiento. 

Espero que os animéis a leerla. Hasta pronto!!

viernes, 26 de febrero de 2021

Ane Mona y Hulda

 Hola! Hoy os traigo un cuento precioso, de 0 a 99 años.



Ane Mona es una sirena con ganas de aventuras más allá de los confines del mar. Hulda es una huldra, una habitante de los bosques que quiere explorar el mar azul.


  

Las aventuras es mejor compartirlas con alguien especial. Ninguna de ellas encuentra el amor como hacen el resto de sus amigas. Pero no pasa nada, lo mejor de las sirenas y de las huldras es que todas son distintas y el amor surge donde menos te lo esperas...

Esta es una historia de diversidad en toda regla, de diferentes especies y de amores diferentes. Y es que lo mejor de las personas es que todas somos distintas y ese es un mensaje muy importante para nuestros niños... y para todo el mundo en realidad!

Las ilustraciones son una preciosidad, coloridas y llenas de detalles. La autora,  Jenny Jordahl, es ilustradora y dibujante de cómics. Ane Mona y Hulda es su primer libro.



Ya hemos tenido que sacarlo 2 veces de la biblioteca y seguro que caerá una tercera... En resumen, os lo recomendamos! 

Gracias y hasta pronto!

jueves, 4 de febrero de 2021

La primera mano que sostuvo la mía, de Maggie O´Farrell

 


Creía que no volvería a asomarme por aquí pero nunca digas nunca! Inauguro el 2021 con unas cuantas lecturas que me han gustado y que me gustaría comentar para que no queden en el olvido. 

Hoy os traigo "La primer mano que sostuvo la mía", de Maggie O´Farrell. Y adelanto que me ha ENCANTADO!

Nos cuenta dos historias en diferentes planos temporales. En los años 50 conocemos a Lexie, una joven de carácter y adelantada a su época. Después de una mala experiencia en la Universidad y harta de su familia, conoce a Innes Kent, un editor de una revista londinense y decide lanzarse a la gran ciudad para buscar trabajo como mecanógrafa. Tras encontrarse de nuevo allí con Innes comienza a trabajar en la revista y a interesarse por el mundo del arte contemporáneo, haciéndose una experta en el mismo. Seguimos sus andanzas por el Soho londinense y entremezclada con esta historia tenemos la historia en la actualidad de Elina y Ted. Elina acaba de dar a luz después de un parto horrible en el que casi pierde la vida. Confundida con su nueva maternidad, con el cuerpo y la mente dolorida, intenta bregar con su nueva vida mientras su novio, Ted, también está sacudido por la nueva situación. Pero además de la preocupación por Elina siente que la conexión con su bebé también le conecta con su propia infancia, con recuerdos que no logra identificar y que le perturban profundamente. 

¿Tienen algo que ver las dos historias? Tardaremos bastante en saberlo, el misterio sobrevuela la novela, cuya primera mitad se desarrolla sin prisa, presentándonos a los personajes, profundizando en su manera de ser y en su ambiente, con un lenguaje sencillo y un estilo elegante y reposado, con mucha atención en los pequeños detalles. 

El hilo conductor de la historia es la fuerza de la maternidad, cómo nos transforma como personas, cómo nos trastoca la rutina y a la vez, nos cambia el centro de gravedad por completo. Esa dualidad de sentirte otro que no reconoces y a la vez ese amor desmedido que sientes, ese no llegar a todo, ese estar desbordado y muerto de sueño pero encantado a la vez, se transmite en muchos párrafos de la novela y nos toca sobre todo a los que somos padres. Pero no hace falta serlo para disfrutar de esta pequeña maravilla de novela. 

Si queréis pasar un buen rato con Lexie por el Soho londinense de la posguerra y apoyar a Ted y Elina después de su accidentada paternidad, os recomiendo muy mucho su lectura. 

Hasta pronto! 

viernes, 6 de septiembre de 2019

Crucero islas griegas con niños

Hola!! Os hablo entre las telarañas que hay por el blog. El pobre ha estado mucho tiempo abandonado. La falta de tiempo y Netflix es lo que tiene! 😄

Este post que traigo (o posts más bien) surge por dos motivos: por un lado hacer un pequeño diario de viaje y por otro recopilar algunos consejos y opiniones que creo que le puedan venir bien a alguien que se esté planteando un crucero con niños.
Por eso lo dividiré en dos para no extenderme mucho y que os aburráis.
Hoy toca datos interesantes para familias. Siempre me estoy refiriendo a nuestro crucero porque es el único que conozco. Era de la compañía Norwegian Cruise Line (NCL) y el barco era el NCL Star. Un barco de gama media-alta y tamaño mediano, como todos los que van por el Mediterráneo. Los barcos gigaenormes son para otro tipo de destinos como el Caribe.

En el título del post he puesto crucero por islas griegas pero puntualizo: tocaba también Croacia, en concreto Dubrovnik y Montenegro (aunque al final no fuimos).

El recorrido era así:
Venecia - Kotor (escala que se anuló por razones logísticas) - Corfú - Santorini - Mykonos - Argostoli - Dubrovnik - Venecia



CAMAROTE: Nuestro camarote era interior, sin ventana. El más básico.  En cuanto a tamaño, pues imaginaos una habitación de hotel pequeña. Un armario de 2 cuerpos con varias estanterías, mueblebar, una cama grande queen size y 2 mesitas. Para los niños había una cama de 90 que se descolgaba de la pared y luego a media tarde el personal de limpieza hacía una segunda pasada (la primera la hacían temprano), hacían de nuevo la cama grande, la apartaban contra la pared y sacaban una segunda cama de 90 de debajo de la grande que quedaba bajo la colgada en la pared, como si fuesen literas. Las camas eran muy cómodas. 
El baño bastante amplio para el tamaño de la habitación, con ducha con mampara, un hilo para tender los bañadores y similar (muy importante) y poco más.
La limpieza, impecable, como os digo pasaban 2 veces al día. 
Para no volverse loco cuatro almas en este espacio reducido hay que ser muy ordenadito, tener siempre cada cosa en su sitio y colocar lo usado rápidamente porque es muy fácil que reine el caos. Aunque es pequeño, hay muchos recovecos donde colocar cosas, en ese sentido no hay problema. Ahora sí, mi recomendación es pasar el mínimo tiempo en el camarote y a ser posible, por tandas. Que se duchen 2 mientras los otros 2 hacen otra cosa. Los 4 juntos, al menos nosotros 4... peligro inminente de discusiones!!!

VISITAS: En un crucero a islas griegas, al menos todos los que vimos nosotros, casi todos los días hay una visita que ocupa o la mañana o la tarde. Duración media de las visitas: entre 6 y 7 horas aproximadamente. Hay que planificar muy bien y con antelación lo que quieres ver si no coges excursión. En cada escala tienes opción de coger excursiones con tu naviera, cogerlas por tu cuenta mediante páginas webs como shore2shore.com o excursionesparacruceros.com, cogerlas con una agencia o taxista local o bien, organizarla por tu cuenta mediante transporte público o caminando. 
Salvo que cojas todas las excursiones con la naviera (las cuales son muy caras) el resto de opciones te va a llevar un tiempo de preparación previa al viaje. Míralo con tiempo para que no te pille el toro! Nosotros utilizamos todas las opciones que os acabo de decir según el destino.
¿Qué tal con los niños en las visitas? Pues bien, porque adaptamos cada visita a ellos. Nuestros niños tenían 4 y 7 años. También hay que tener en cuenta las horas de las visitas y el calor. En dos de las escalas (Mykonos y Dubrovnik) optamos por dejar a la pequeña en el miniclub del barco y fue un acierto total. Hacía mucho calor, sobre todo en Dubrovnik, y caminamos mucho ya que no cogimos excursión en autobús. Con ella no hubiese sido posible y además a ella le chiflaba el miniclub así que todos contentos.
En las otras escalas lo que hicimos fue planes relajadillos: En Corfú fuimos mediante transporte público a una playa y en Argostoli también fuimos a una playa preciosa con un transporte que contratamos con una agencia de viajes local. 
Resumiendo, si lleváis las visitas "empolladas", las adaptáis a la edad y capacidades de los niños y lleváis las provisiones adecuadas para emergencias: agua, tiritas, algún tentempie... disfrutaréis mucho de las escalas. Eso sí, a mí me quedó una sensación de que me sabían a poco... Entre el poco tiempo que estás en cada sitio y siempre en plan slow por los niños, obviamente no le sacas el jugo que sacarías si fueseis sólo adultos.

COMIDA: En el NCL Star no se pasa hambre... todo lo contrario! Hay comida para aburrir, restaurantes de especialidades, pubs, bar en la piscina, buffet... Esta naviera en concreto tiene algo que me parece muy útil para las familias y es que no estás sujeto a horarios, tienes flexibilidad total para ir a sus restaurantes. Hay algunos de especialidades en los que hay que solicitar reserva previa y en otros podías ir, pedir mesa y esperar. También estaba el buffet y el bar de la piscina donde únicamente tenías que localizar una mesa y servirte. En otras navieras por lo que nos han contado funcionan con turnos. Creo que la flexibilidad cuando andas con niños pequeños está muy bien.
En cuanto a la comida, buena calidad y variedad pero eso sí, enfocada a un público anglosajón. En el buffet muuuy poco pescado, carne y guarniciones de todo tipo, muchas combinaciones de ensaladas con todo tipo de salsotas de esas que les encantan (también había vinagre, aceite y vinagreta, no panic!) . Siempre había un rincón con un par de sopas o purés, otro rincón asiático, otro indio, otro de pasta y luego el de postres y helados. De los restaurantes de especialidades sólo probamos dos, uno mediterráneo y otro asiático. Ambos bien (pescado, dónde estás?)
Nosotros no teníamos ningún pack de bebidas contratado, lo único que cogimos fue un pequeño pack de botellas de agua, lo cual no es nada necesario si lleváis dos o tres botellas recargables, ya que en el buffet y en el bar de la pisicina había dispensadores de agua, zumos y algún refresco que podías tomar libremente. Eso sí, las bebidas alcohólicas y casi todos los refrescos, de pago. A los yanquis eso les da igual y les ves con su copita en la mano de la mañana a la noche.

ENTRETENIMIENTO: Una cosa te tiene que quedar claro y es que tus vacaciones no son en las islas griegas: son en el barco donde esporádicamente paras y haces una visita pero el grueso de tus vacaciones es disfutar de estar a bordo. Es más, según nos contaron hay gente que ni siquiera sale del barco, o sale sólo en alguna de las escalas. Mí no comprender pero bueno, hay gente pa todo. 

A bordo, tengas la edad que tengas, es imposible aburrirte. Cada noche te dejan un folleto con la información de todas las actividades que van a tener lugar en cada momento y son incontables: juegos de mesa, cursos, actividades deportivas, torneos, charlas divulgativas, exposiciones, conciertos de solistas o músicos en los diferentes bares... Y luego cada noche en el teatro hay dos actuaciones, alguna de ellas dignas de estar en la Gran Vía. Alucinante, la verdad. Tienes casino, spa, gimnasio, un circuito para correr y caminar alrededor del barco, una zona para hacer tiros de golf, cancha de baloncesto... y por supuesto la piscina, donde pasamos muchas horas. A pesar de que no es muy grande, no se veía nunca abarrotada. Al parecer los latinos preferimos ir a horas donde el sol no pega excesivamente, antes de mediodía o última hora de la tarde, y los anglosajones prefieren achicharrarse. Todos contentos.

En cuanto al miniclub, como os comentaba antes, a Carmen que es la más peque, le chiflaba. En cambio a Óscar no le gustaba tanto, le daba más vergüenza mezclarse con otros niños y fue mucho menos que ella. Eso sí, aunque protestaba una vez que estaba allí se lo pasaba bien y nos costaba sacarle. Allí hacían todo tipo de juegos, manualidades y sobre todo cantar y bailar. Por eso Carmen que es muy folclórica estaba encantada y él no tanto.



 Importante: El idioma oficial del barco es el inglés. En el miniclub afortunadamente casi todas los monitoras eran latinos por lo que los niños sin problema pero hay que tener en cuenta que sin hablar nada de inglés igual te ves un poco agobiado ya que muchos camareros y personal no hablan español. En recepción por ejemplo no había problema porque siempre había alguien que lo hablaba pero en el resto del barco, pocos (salvo en el miniclub).


 

Resumiendo: ¿Es una buena idea hacer un crucero con niños? Respuesta: Depende de tus prioridades y expectativas. Si esperas empaparte a tope de la cultura griega y croata, no es el caso. Si lo que quieres es un viaje cómodo, donde visitar muchos sitios sin estrés de desplazamientos y maletas, con comodidades y sin profundizar mucho en las escalas, perfecto. Pero como os dije antes, puntualizo, eso de que un crucero se hace para despreocuparse de las visitas, no es así. Si no haces un trabajo previo de organización de las escalas, se te escurrirán las horas y te quedarás con mal cuerpo viendo cómo llega la hora de salir a escape al barco habiendo visto muy poco.

Espero que esto le pueda servir de ayuda a alguien. En el próximo post hago nuestro pequeño diario de viaje, a ver qué os parece. Y si alguien tiene alguna duda, puede ponerla en los comentarios y encantada le contestaré. Hasta el próximo día!



miércoles, 29 de agosto de 2018

Los besos en el pan, de Almudena Grandes

Cuando me hice con este libro, creí que se trataba de otro de la serie de los "Episodios de una guerra interminable", una serie de libros  de la autora ambientados en la Guerra Civil y la posguerra (aquí tenéis la reseña de uno de ellos, El lector de Julio Verne). Al darme cuenta del error me desilusioné un poco pero me puse con él y no me arrepiento nada de haberme equivocado.
"Por eso los mayores tienen menos miedo. Ellos hacen memoria de su juventud y lo recuerdan todo, el frío, los mutilados que pedían limosna por la calle, los silencios, el nerviosismo que se apoderaba de sus padres si se cruzaban por la acera con un policía, y una vieja costumbre ya olvidada, que no supieron o no quisieron transmitir a sus hijos. Cuando se caía un trozo de pan al suelo, los adultos obligaban a los niños a recogerlo y a darle un beso antes de devolverlo a la panera, tanta hambre habían pasado sus familias en aquellos años".
Esta antigua costumbre de los besos en el pan (que yo desconocía, por cierto) viene a ser la moraleja de todo el libro. Y es que se trata de una historia sobre la reciente crisis que hemos sufrido en España, cuyos efectos aún colean y de la que todavía nos falta bastante para recuperarnos del todo.
En España nos habíamos acostumbrado al "tira que libras", a actuar sin pensar en que vengan mal dadas, a dejar de besar el pan. Y eso tuvo sus consecuencias, de todos conocidas.
El libro nos cuenta la historia de un barrio de Madrid, el cómo ha afectado la crisis a todos sus habitantes ya que ni ricos ni pobres se libran de ello. A todos les toca en mayor o menor medida: La licenciada en biología molecular que emigra a Alemania para ver que no todo lo de fuera es tan bueno como lo pintan. El aparejador que se  ha reconvertido en portero. El alcohólico en paro que no encuentra salida. La periodista en la calle por un ERE. El ingeniero que suspira aliviado porque "sólo" le bajan el sueldo un 10%. La peluquera que compite desesperada contra la competencia china que se le instala enfrente.
Pero la autora se centra sobre todo en los luchadores, los que intentan cambiar la situación y echar un cable a los demás: los trabajadores que luchan contra el cierre del centro de salud. El dueño del bar que ampara todo tipo de causas. La abogada que lucha contra los desahucios. Las madres que fundan un comedor para los niños sin recursos... Y sobre todo, los abuelos. Que son los que nos han amparado a todos en esta crisis con su experiencia, sus ahorros, sus casas pagadas donde siempre había una habitación y un plato de comida. Y que saben que esta crisis es algo de risa en comparación con lo que ellos pasaron.
En realidad este libro es una sucesión de historias, todas ellas ligadas entre sí porque sus protagonistas son familia, vecinos o amigos unos de otros. He leído críticas donde la tachan de demasiado optimista, de que no se centra en las causas del problema y que se trata de una novela "de izquierdas dirigida a su público habitual". Debe ser que yo soy de su público habitual porque no lo veo así para nada. Me parece un reflejo bastante acertado de muchas situaciones reales que yo he visto de cerca. No se centra en las causas del problema y salen pocos villanos porque se trata de un relato a pie de calle, no se busca a los responsables pero se sabe que están ahí.
Almudena Grandes es una gran escritora de novela pero para mí es aún mejor en sus cuentos y relatos cortos. Y este libro en realidad no deja de ser una sucesión de historias cortas. Unas mejores, otras peores y otras que te tocan el corazoncito. La historia de la burguesa venida a menos que ve cómo sus hijos son felices pasando unos días en una pensión porque en realidad, ¿qué más necesitan los niños para estar felices que estar con sus padres? La historia del marido que se calla un problema de salud para no darle otro motivo más de preocupación a su mujer. La historia de la joven emigrante consolada por su abuelo que también emigró en su día...
Seáis simpatizantes o no de Almudena, os recomiendo su lectura, ya que es parte de nuestra historia reciente, vais a reconocer muchas historias y seguro que alguna os llega.
A mis niños, animaos a leerla: nacisteis en plena crisis, sobre todo Óscar, y afortunadamente la hemos capeado, al menos hasta ahora, porque yo creo que todavía falta bastante para que acabe. Como dicen los abuelitos, que todo sea esto!!!
Hasta la próxima!

lunes, 20 de agosto de 2018

Hay alguien por ahí?

Hace tanto que no escribo que me da hasta vergüenza. La verdad que pienso que para qué seguir con esto sin continuidad ni tiempo para hacer un blog lucido  y currado pero en el fondo a mí es a quien más me interesa volver a intentarlo. Tengo una memoria de pez y cuando releo algún post recuerdo otra vez este o aquel libro que leí y que me encantaron y cuyo argumento se me va desdibujando al poco tiempo. Es una manera de volver a disfrutarlo y bueno, si a mis niños en un futuro o a alguien le puede ayudar alguna recomendación, pues mejor que mejor. 

En todo este tiempo he leído bastante, aunque menos de lo que me gustaría. Afortunadamente sí que he ido apuntando los títulos así que iré haciendo una selección de los mejores y os voy contando.

Ahora mismo llevo una temporada metida en tema bélico; el último libro que leí estaba ambientado en el final de la Guerra Civil española y la posguerra. Ahora estoy con uno de la 2a Guerra Mundial y encima este sábado vi Salvar al soldado Ryan! Nunca la había visto, la verdad que me dejó impactada. Que semejante sangría de gente haya pasado hace cuatro días me sigue pareciendo alucinante. Qué poca memoria tenemos. Es muy peligrosa  la ignorancia, por eso no me canso de decirle a mis niños que hay que leer, leer y leer. Cuanta más información tengamos, más preguntas nos haremos y como leí en mi libro de hoy: 

“Haciéndote una pregunta, así es como empieza la resistencia. Y luego haciéndole esa pregunta a otra persona” - Remco Campert

El próximo martes vuelvo con un libro que me encantó. Hasta luego!

viernes, 10 de noviembre de 2017

Los libros favoritos de... Carmen!

Ya hace un montón que no traigo a nadie a esta sección y es un poco delito no traer a Carmen! 

Esta pequeñaja es de ideas fijas, cuando le gusta un cuento quiere que le leas únicamente ese, cientos de miles de veces. Ningún otro! Así que me cuesta un huevo que me deje contarle cuentos nuevos porque se cierra en banda, llora y patalea hasta que le leas su cuento de moda del momento . Ahora parece q está abriendo más su mente y me deja leerle más cosas, pero eso sí,  después del cuento nuevo tiene que ir uno de los dos que os traigo hoy: O El Grúfalo o Donde viven los monstruos.

El Grúfalo es una historia de un ratoncito marrón muy listo que pasea por un bosque muy peligroso donde un zorro, un búho y una serpiente se lo quieren zampar. Pero él se inventa que es amigo de un monstruo, el Grúfalo, para que lo dejen en paz. O existirá de verdad? Tendréis que descubrirlo. Los autores son Julia Donaldson y Axel Scheffler.

Hay dos cortos animados que os recomiendo que veais si podéis. Uno es El Grúfalo y otro La hija del Grúfalo. La fotografía, el detalle, la música... son una maravilla.

El segundo libro favorito de Carmen es Donde viven los monstruos de Maurice Sendak. Aquí nos cuentan la historia de Max que un día se pone su traje de lobo (metáfora de que ese día tiene el día torcido) y se porta bastante mal. Así que su mamá lo castiga y él desde su habitación viaja al lugar donde viven los monstruos. Enseguida se hace el rey del cotarro y es que cuando uno está torcido puede llegar a ser muy monstruo! 

Las ilustraciones son preciosas y los monstruos dan ganas de llevártelos a casa porque son bastante achuchables. 
Una historia divertida y con una moraleja muy tierna.

En cuanto a edades para las que los recomiendo, pues no sé muy bien qué deciros. Yo diría que están bien para niños entre 1 y 4 años aunque Óscar tiene 5 y medio y también le gustan bastante.  Bueno, qué narices, si me gustan hasta a mí! 
Así que vamos a poner que entre 1 y 99 años, jeje.

Aquí os dejo a mi pequeña lectora.  Hasta pronto!